miércoles, 16 de enero de 2019

Pensamiento de un autoexiliado al que le cuesta escribir

Amigo, escucha....

A veces pienso, en mis momentos de debilidad, que quizás fue mucho lo que sacrificamos por algo a lo que se dieron el trabajo de bajarle el perfil -pese lo grave de todo... 

Han dicho muchas cosas de nosotros; lo bueno es que quienes nos quieren, y aún nos son leales, saben que solo son comentarios malintencionados (que incluso ME VIERON haciendo un arte callejero que no manejo )... Pero fuera de todo, me duele ver como algunos que son endiosados se llenan la boca con palabras y hasta siguen disfrutando de eso que nos privamos como protesta: lo que hemos intentado corregir y que los únicos que perdimos fuimos los que nos atrevimos a levantar la voz y no callar las cosas, las injusticias, el mal obrar y los malos tratos. (Hasta ahora los malos pareciera que van ganando).

Nos trataron de mentirosos; inventaron que tratamos mal a gente cuando ellos fueron los que por mucho tiempo nos trataron mal y por mucho tiempo normalizamos esa conducta (y pese a nuestro autoexilio siguen invocándonos -les duela o no, seguimos siendo importantes para ellos-).... 

¡Sí!, tenemos nuestros no-intencionales-informantes y sin querer sabemos qué hacen y qué no, sin la necesidad de visitarlos o estar presentes, y esas personas son de confianza y por eso damos fe que tan inventados esos correos de brujas no son; han inventado que fue un capricho todo esto, aún cuando nos esmeramos a realizar la mejor fiesta vivida para Ella, y -estamos seguros- que Él debe estar feliz y consciente de cuanto hemos sacrificado por un bien mayor- cuando entre todos los "porque" hasta los "Beto Cuevas" y un solideo han tenido que intervenir... Pero para quienes no saben la verdad real, seguimos siendo los malos...

Duele ver que hasta el saludo muchos de los que ayudamos en algún momento hasta el saludo han quitado, se han hecho parte de esta ideología del terror y continúan alimentando el odio, aún cuando frente a caídas reales fuimos los que nos acercamos ya sea para defenderlos o, como era el caso, ayudarles a subsanar esos errores, y ni siquiera existe un respeto a todos esos años en que luchamos juntos por llevar nuestro mensaje al mundo... (amigo, créeme que aún seguimos teniéndoles, pese a todo, en nuestras plegarias, pese al daño y la distancia creada).

Me quiero quedar con la esperanza de algún día ver brillar eso que dejamos, que vuelva a ser Eso eso que era, lo que amé y aunque quiera ocultarlo o hacerme el tonto, extraño mucho hoy en día (no puedo mentir: donde llegamos por nuestro autoexilio nos han tratado muy bien, somos en poco tiempo parte de esta familia y quizás logren cambiar nuestro anhelo final de regresar)... Si estoy convencido que algún día volveremos, y volveremos a entonar nuestras alegrías de alabanzas. 

Hoy sembramos entre lágrimas, pero estoy seguro que mañana cosecharemos entre canciones...

Un abrazo, querido amigo, que no te contagien ni amedrenten, que desde acá, seguimos orando por nuestra patria querida.

C.C.C.A.

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