martes, 23 de abril de 2019

¡Nuevas noticias, mi buen amigo! (Pensamiento de un autoexiliado al que le cuesta escribir II)

¡Hola, querido amigo!

     La última vez que te escribí fue bastante descortés, incluso dejando en lo ambiguo de quien era... ¿no me recuerdas? Soy tu amigo Cecilio Celestino, con el que compartíamos en esa patria antigua que tan bellos recuerdos me trae a la mente... ¡Sí! el mismo, el Cabreras Almonacid, quien levantó la voz en su momento junto al resto de los que nos fuimos.

     ¡Te cuento como nos ha ido! Para serte honesto aún sigue un tanto la herida con la que nos fuimos de casa - soy humano, no puede sanarse esto de un día para otro -, pero las cosas por acá nos han ayudado bastante a ser más llevadero todo este proceso. Nos sentimos en casa, porque nos abrieron las puertas de par en par y nos acogieron como si siempre fueramos de aquí.... Tengo entendido que por nuestras antiguas tierras comenzaron a valorar, por medio de la experiencia, de la importancia y dedicación de lo que haciamos, pero sin el ánimo de abrir una herida, no lamento esta situación y es más: me alegró que suceda esto para que crezcan tanto como crecimos nosotros en algun momento... 

      Por acá vivímos unos días intensos, con muchas emociones pero que, sin duda alguna, hace mucho tiempo no lo vivíamos de esa misma manera: sentirnos vivos y disfrutar lo que hacemos no tiene precio y, por sobre todo, el cansacio que esto provoca es mucho más gratificante que el sentir un cansancio al que se le suma malas caras y malos ratos... acá todo es felicidad y, lo mejor de todo, nadie nos convenció de venirnos ni nos sedujieron, solo reciben a todos los que quieren aportar con su granito de arena.

     Tú sabes que el correo de las brujas vuela, y supimos que siguen habiendo de esas cosas que denunciamos en su momento, incluso habiendo personas que no están respetando lo que los de arriba ordenaron, pero seguiremos rezando por esas vocaciones que se están perdiendo solo por la soberbia...  Hoy por hoy, te cuento, no está en nuestras prioridades perseguir esas causas, porque ya lo intentamos y nadie puede decir que no buscamos arreglar las cosas a todo nivel.

     Aún te quiero reafirmar y contar que acá siempre las puertas estarán abiertas para todos, porque lo que importa es querer aportar y no brillar por luces propias. 

     En conclusión: somos felices, tanto que ya no nos cuestionamos si volveríamos algun día - y no por mal agradecidos, al contrario - porque las cosas estan tan bien que estamos haciendo nuestra misión: Mostrar con todos nuestros talentos lo que queremos mostrar y dejando al que quiere poner al servicio de esta causa sus virtudes que lo haga sin que nadie ni nada se lo impida.

Un abrazo desde el autoexilio.

Cecilio Celestino Cabrera Almonacid
El Autoexiliado al que le cuesta escribir

miércoles, 16 de enero de 2019

Pensamiento de un autoexiliado al que le cuesta escribir

Amigo, escucha....

A veces pienso, en mis momentos de debilidad, que quizás fue mucho lo que sacrificamos por algo a lo que se dieron el trabajo de bajarle el perfil -pese lo grave de todo... 

Han dicho muchas cosas de nosotros; lo bueno es que quienes nos quieren, y aún nos son leales, saben que solo son comentarios malintencionados (que incluso ME VIERON haciendo un arte callejero que no manejo )... Pero fuera de todo, me duele ver como algunos que son endiosados se llenan la boca con palabras y hasta siguen disfrutando de eso que nos privamos como protesta: lo que hemos intentado corregir y que los únicos que perdimos fuimos los que nos atrevimos a levantar la voz y no callar las cosas, las injusticias, el mal obrar y los malos tratos. (Hasta ahora los malos pareciera que van ganando).

Nos trataron de mentirosos; inventaron que tratamos mal a gente cuando ellos fueron los que por mucho tiempo nos trataron mal y por mucho tiempo normalizamos esa conducta (y pese a nuestro autoexilio siguen invocándonos -les duela o no, seguimos siendo importantes para ellos-).... 

¡Sí!, tenemos nuestros no-intencionales-informantes y sin querer sabemos qué hacen y qué no, sin la necesidad de visitarlos o estar presentes, y esas personas son de confianza y por eso damos fe que tan inventados esos correos de brujas no son; han inventado que fue un capricho todo esto, aún cuando nos esmeramos a realizar la mejor fiesta vivida para Ella, y -estamos seguros- que Él debe estar feliz y consciente de cuanto hemos sacrificado por un bien mayor- cuando entre todos los "porque" hasta los "Beto Cuevas" y un solideo han tenido que intervenir... Pero para quienes no saben la verdad real, seguimos siendo los malos...

Duele ver que hasta el saludo muchos de los que ayudamos en algún momento hasta el saludo han quitado, se han hecho parte de esta ideología del terror y continúan alimentando el odio, aún cuando frente a caídas reales fuimos los que nos acercamos ya sea para defenderlos o, como era el caso, ayudarles a subsanar esos errores, y ni siquiera existe un respeto a todos esos años en que luchamos juntos por llevar nuestro mensaje al mundo... (amigo, créeme que aún seguimos teniéndoles, pese a todo, en nuestras plegarias, pese al daño y la distancia creada).

Me quiero quedar con la esperanza de algún día ver brillar eso que dejamos, que vuelva a ser Eso eso que era, lo que amé y aunque quiera ocultarlo o hacerme el tonto, extraño mucho hoy en día (no puedo mentir: donde llegamos por nuestro autoexilio nos han tratado muy bien, somos en poco tiempo parte de esta familia y quizás logren cambiar nuestro anhelo final de regresar)... Si estoy convencido que algún día volveremos, y volveremos a entonar nuestras alegrías de alabanzas. 

Hoy sembramos entre lágrimas, pero estoy seguro que mañana cosecharemos entre canciones...

Un abrazo, querido amigo, que no te contagien ni amedrenten, que desde acá, seguimos orando por nuestra patria querida.

C.C.C.A.